El bono social eléctrico aplica un descuento directo sobre la factura de la luz para consumidores considerados vulnerables. El porcentaje varía según la categoría, y existe además una ayuda específica para calefacción.
Quién tiene derecho
Se accede por dos vías. La primera es por nivel de renta de la unidad familiar, con umbrales que se incrementan según el número de miembros y que son más altos si hay menores, discapacidad o víctimas de violencia de género o terrorismo.
La segunda es por pertenencia a determinados colectivos, entre ellos familias numerosas y pensionistas con pensiones mínimas, en algunos casos sin necesidad de acreditar renta.
Ser beneficiario del Ingreso Mínimo Vital da acceso directo a la categoría de mayor descuento.
El requisito técnico
El bono se aplica únicamente sobre el precio voluntario para el pequeño consumidor, es decir, la tarifa regulada. Si tienes contrato en el mercado libre, debes cambiarte a un comercializador de referencia para poder disfrutarlo.
Este es el motivo por el que muchas solicitudes se deniegan, y casi nadie lo sabe de antemano.
El bono térmico
Quien es beneficiario del bono social eléctrico recibe además, de forma automática, una ayuda anual para calefacción, agua caliente y cocina. No hay que solicitarla por separado.
Se abona por transferencia y su cuantía depende de la zona climática y del grado de vulnerabilidad.
Cómo solicitarlo
La solicitud se presenta ante tu comercializadora de referencia, con el formulario oficial, el DNI de los miembros de la unidad familiar, el certificado de empadronamiento colectivo y el documento que acredite la circunstancia alegada.
Hay comercializadoras que permiten la tramitación en línea; otras exigen correo postal o electrónico.
La renovación, donde se pierde
El bono tiene una vigencia limitada y hay que renovarlo. Muchos beneficiarios lo pierden simplemente por no renovar a tiempo, y la pérdida no es retroactiva.
Apunta la fecha de caducidad en cuanto recibas la resolución.
Protección frente al corte de suministro
Los consumidores en situación de vulnerabilidad severa que además son atendidos por los servicios sociales no pueden ser desconectados. Si estás en riesgo de corte, acude a los servicios sociales de tu ayuntamiento: es el paso que activa esa protección.
