Las ayudas a la rehabilitación de vivienda cubren una parte relevante del coste de las reformas que mejoran la eficiencia energética. Se gestionan a través de las comunidades autónomas y, en algunos casos, de los ayuntamientos.
Qué se subvenciona
- Aislamiento de fachada, cubierta y suelos
- Sustitución de ventanas
- Cambio del sistema de calefacción y agua caliente por sistemas más eficientes
- Instalación de energías renovables, incluida la fotovoltaica
- Mejoras de accesibilidad, como ascensores y eliminación de barreras
El porcentaje subvencionado suele depender de la mejora energética conseguida: cuanto mayor es la reducción de consumo, mayor es la ayuda.
La condición que anula la ayuda
Hay que solicitar antes de empezar las obras. Las facturas anteriores a la solicitud no se admiten en la mayoría de las convocatorias.
Además, casi siempre se exige un certificado de eficiencia energética previo y otro posterior, elaborados por técnico competente, para demostrar la mejora.
Comunidades de propietarios
Una parte importante de las ayudas se dirige a actuaciones en el edificio completo, no en viviendas individuales. Las cuantías por vivienda son mayores en ese caso.
Si vives en un bloque, plantéalo en la comunidad: la rehabilitación conjunta accede a porcentajes de subvención que una obra individual no alcanza.
La deducción fiscal
Existen deducciones en el IRPF por obras que reducen la demanda de calefacción y refrigeración o el consumo de energía primaria no renovable.
Requieren certificado energético antes y después, y factura con pago por medios trazables. No se pueden aplicar sobre la parte del coste que ya haya sido subvencionada.
Accesibilidad
Las ayudas para eliminar barreras arquitectónicas tienen requisitos más flexibles y con frecuencia porcentajes altos cuando en la vivienda reside una persona mayor o con discapacidad.
Muchos ayuntamientos mantienen líneas propias para esto durante todo el año.
Por dónde empezar
Solicita primero un certificado de eficiencia energética y pide asesoramiento en la oficina de rehabilitación de tu comunidad o ayuntamiento, que suele ser gratuita.
Con ese diagnóstico sabrás qué actuación tiene más impacto y qué convocatoria te corresponde. Solo después pide presupuestos, y nunca firmes antes de tener la resolución.
